Widely popular and promoted to young adults, energy drinks are advertised to boost energy, physical performance, and mental alertness.  An energy drink typically contains a higher amount of caffeine and other additives compared to other caffeinated drinks (coffee, for example). Caffeine poses a number of problems to children, and should be avoided (for more information about this, see the July issue of Healthy Drinks Insider). Understanding the risks of these products can be helpful for your child’s safety and wellbeing.

Energy drinks contain additives. In addition to the high caffeine content, many popular energy drinks contain a variety of additives, such as herbs, vitamins, or stimulants. Little or no research has been done on many of these (glucuronolactone, for example). Some other additives, such as guarana, have been associated emergency room admissions when consumed in an energy drink. Since the US Food and Drug Administration does not regulate the safety of these additives, there’s no guarantee that additives in energy drinks are safe for children (or adults) to consume.

Energy drinks can cause medical emergencies.  Between October 2010 – September 2013, more than 40% of nationwide calls to Poison Control for energy drinks involved children under the age of 6. Children are more vulnerable to caffeine overdose because their heart, brain and other organs are still developing. Symptoms of a caffeine overdose in children may include high blood pressure, seizures, and even coma. If a child has had too much caffeine, Poison Control can assist.

Energy drinks can trigger heart disease.  Some heart doctors now believe that the high caffeine content from energy drinks can lead to heart concerns in children. Some of these include, high blood pressure, abnormal heart rate, or increased heart contraction rates.

Safe ways to boost natural energy are getting enough sleep, exercising, and eating a well-balanced diet. The best drinks to keep both children and adults healthy and hydrated are caffeine-free beverages such as water, fat-free or low-fat milk, or a Rethink Your Drink recipe.

Las bebidas energéticas y los niños: son una combinación peligrosa

Las bebidas energéticas son muy populares y promocionadas entre los jóvenes. Según la publicidad de estas bebidas, las mismas aumentan la energía, el rendimiento físico y el estado de alerta mental. Una bebida energética normalmente contiene una mayor cantidad de cafeína y otros aditivos en comparación con otras bebidas cafeínadas (como el café, por ejemplo). La cafeína crea una serie de problemas a los niños y debe evitarse (para obtener más información al respecto, consulte la edición de julio de Healthy Drinks Insider).  Saber cuáles son los riesgos de estos productos puede ayudar a la seguridad y al bienestar de su hijo.

Las bebidas energéticas contienen aditivos. Muchas de las bebidas energéticas populares además del alto contenido de cafeína, contienen una variedad de aditivos, como hierbas, vitaminas o estimulantes y existe muy poca investigación acerca de los mismos (sobre la glucuronolactona, por ejemplo). Otros aditivos, como la guaraná consumida en bebidas energéticas, han sido relacionados con los ingresos a las salas de urgencias.  Debido a que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos no regula la seguridad de estos aditivos en las bebidas energéticas, no existe ninguna garantía de que estos sean seguros para que lo consuman los niños (o adultos).

Las bebidas energéticas pueden ocasionar emergencias médicas. Entre octubre del 2010 y septiembre del 2013, a nivel nacional más del 40% de las llamadas hechas al Poison Control (Centro de Control de Envenenamientos) debido a bebidas energéticas estaban relacionadas a niños menores de 6 años. Los niños son más vulnerables a una sobredosis de cafeína porque su corazón, cerebro y otros órganos aún se están desarrollando. Los síntomas de una sobredosis de cafeína en niños pueden incluir: presión arterial alta, convulsiones e incluso el coma. Si un niño ha consumido demasiada cafeína, el Poison Control puede ayudarlo.

Las bebidas energéticas pueden inducir a enfermedades cardíacas. Algunos cardiólogos creen ahora que el alto contenido de cafeína de las bebidas energéticas puede provocar problemas cardíacos a los niños. Algunos de estos problemas pueden ser presión arterial alta, frecuencia cardíaca anormal o aumento de la frecuencia de las contracciones cardíacas.

Las maneras más seguras para incrementar la energía natural son: dormir lo suficiente, hacer ejercicio y llevar una dieta bien equilibrada. Las mejores bebidas para mantener saludables e hidratados tanto a los niños como a los adultos son las bebidas sin cafeína como el agua, la leche descremada o baja en grasa, o una receta de Rethink Your Drink.

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